viernes, 9 de enero de 2009

Entorno da Baskerville. Algunos trabajos

Natalia Crecente
Segundo Fernández

Uqui Permuy
Xosé María Torné


Álvaro Valiño

La diseñadora gallega Uqui Permuy me ha enviado las imágenes que estáis viendo. Pertenecen a la muestra Entorno da Baskerville que, como ya comenté en otra entrada, puede verse en el CGAG (Centro Gallego de Arte Contemporáneo) hasta el día 1 de marzo.
Desde luego, la cosa tiene buena pinta. Si alguno se pasa por allí y es un poco asiduo a este blog, por favor, que nos cuente algo, que los que estamos en la periferia barcelonesa y madrileña, no nos enteramos de nada...

sábado, 3 de enero de 2009

F.H.K. Henrion (1914-1990)

Portada de la revista Harper's Bazaar, 1943.

Cartel, 1943.

Portada de la revista Future no. 2, 1948

Doble página interior de la revista Future no. 2, 1948.


Ilustración "Changing of the guard", 1956.

Cartel Stop Nuclear Suicide, c. 1963.

Hacía tiempo que quería publicar una entrada sobre F.H.K. Henrion, un diseñador que destacó en su tiempo por su compromiso con el diseño y con aquellas causas en las que creyó. Así que aquí va.

Nacido en Nuremberg (Alemania) en 1914, entre 1933 a 1934 estudió diseño textil en París con Fred Levin. Un año más tarde, comenzó su formación como cartelista y diseñador gráfico en el taller de Paul Colin. Allí conoció el trabajo de A.M. Cassandre y tomó contacto con las ideas del arte moderno y, en especial, con el surrealismo.
En 1935 ganó el primer premio del Salon de l’Electricité. Entre 1936 y 1939 abrió diversos estudios en París y Londres y diseñó carteles, packaging y exposiciones.
Su trabajo se mostró en la Exposición Universal de París de 1937 y en la Feria Mundial de Nueva York de 1939.
Cuando estalló la II Guerra Mundial abandonó Francia, para trasladarse a Gran Bretaña -adoptó la nacionalidad británica en 1946- y trabajó como asesor para el Ministerio de Información y la Oficina Americana de Guerra en Londres. Asimismo, realizó carteles de propaganda bélica en los que puede percibirse la influencia del surrealismo y destaca su dominio del fotomontaje.
Henrion trabajó también para agencias de publicidad y editoriales. Fue director de arte de las revistas Contact y Futura y diseñó cubiertas para Harper’s Bazaar. En 1951 abrió la consultoría de diseño Henrion Design Associates. En los años sesenta fue asesor de la British Transport Commission, de Olivetti y de otras empresas, pues uno de los terrenos en los que destacó fue el de la identidad corporativa. Entre sus clientes hay que mencionar a KLM Royal Dutch Airlines, Penguin Books, Shell, London Transport, Coopers & Lybrand, Audi, Cunard Shipping, Oxfam y C&A.
A lo largo de su vida recibió numerosos premios, fue presidente de la AGI y de Icograda, profesor del Royal College of Art de Londres (1955-65) y del London College of Printing (1976-79).
Henrion siempre creyó en la importancia del mensaje pero, también, en la necesidad de cuidar la estética en cualquier trabajo de diseño. Fue un diseñador comprometido y trabajó (la mayoría de las veces como voluntario) en causas con las que se sintió identificado.
Para ver algunos de sus trabajos podéis consultar:
http://www.rennart.co.uk/henrion.html y http://flickr.com/photos/83759236@N00/503204920
A lo largo de su vida escribió varios libros, entre los que hay que mencionar The Image of a Company: Manual for Corporate Identity, Phaidon Press, 1990. (Todavía se pueden encontrar ejemplares en Amazon, a un buen precio).
En el año 2004, la Universidad de Plymouth le dedicó una exposición y en 1989, Mike Hope publicó: FHK Henrion: Five Decades a Designer, Flaxman Productions. (Hoy prácticamente imposible de conseguir excepto en alguna biblioteca americana).

viernes, 2 de enero de 2009

En torno da Baskerville

Cartel de Pancho Lapeña.


Uqui Permuy me ha enviado hoy la convocatoria de esta exposición que se celebrará en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) del 8 de enero al 1 de marzo de 2009.
Os traduzco el texto que me ha mandado Uqui, gallego (espero que mi traducción sea decente):
En torno da Baskerville es un proyecto de la Asociación Gallega de Diseñadores (DAG).
Partimos de la idea de transformar un elemento icónico, como es un libro, en una obra diferente, un libro objeto, en otro libro o en un objeto en el que no quede rastro de su identidad original. En cualquier caso, la intervención supone la diferenciación y la personalización de una obra seriada o impresa, la creación de un diseño original no comercial a partir de un objeto de manufactura industrial.
Invertimos el proceso de creación: si normalmente creamos una maqueta para la producción, en este caso partimos de un objeto ya producido industrialmente para la creación de un original.
El libro escogido es A imprenta en Galicia. Século XIX, un catálogo o inventario de la producción impresa en ese siglo editado en dos volúmenes por la Xunta de Galicia en el año 2002, en la colección Bibliofilia de Galicia.
Escogemos este por ser una publicación austera y por su fuerza como representación icónica: un libro clásico encuadernado en pastas duras y maquetado con Baskerville, una tipografía diseñada en el siglo XVIII por John Baskerville, criticada durante mucho tiempo porque ‘cegaba a los lectores por sus trazos finos y estrechos’ pero posteriormente muy empleada, precisamente por su elegancia y claridad, en biblias y edición de clásicos literarios.
Se escogió precisamente el nombre de la tipografía, una opción no tomada por los diseñadores que participan en este proyecto pero central en el diseño del libro, para dar título a la exposición.
Los diseñadores gráficos e industriales que participan en este proyecto son: Lía Santana, X. María Torné, Pepe Barro, Xosé Salgado, Uqui Permui, Daniel Bembibre, Antón Lezcano, Álvaro Valiño, Pancho Lapeña, Gisela Ahumada, J. Ramón Méndez, Javier Perez, Jon Solozabal, Alberto Montiel, María Pereiró, María del Rosario Domínguez, Natalia Crecente, Óscar Canal, Óscar Otero, Segundo Fernández e Rafa Caccamo.
Más información en: http://www.cgac.org/
Suerte con la exposición.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Manuela Ballester, ilustradora y diseñadora


Portada de la revista Estudios, años 1930.

Figurín, 1929

El año se acaba pero, ahora que faltan pocas horas para su fin, no quiero dejar pasar el centenario del nacimiento de Manuela Ballester, una artista y diseñadora gráfica injustamente olvidada.

Manuela nació en Vilaseca (Valencia) el 17 de noviembre de 1908 y falleció en Berlín el 7 de noviembre de 1994.

Artista de la vanguardia de los años 1930 y activista del bando republicano durante la Guerra Civil, fue una de las escasas mujeres que estudiaron en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos –se matriculó en 1922 con tan solo catorce años-, ya que procedía de una familia de artistas y tenía habilidad para el dibujo y la pintura. Su padre, Antonio Ballester Aparicio y su hermano Tonico fueron escultores. Este último se formó con ella en San Carlos.

En la Escuela conoce a Josep Renau –con quien contrajo matrimonio en 1932- y entra en contacto con otros artistas de la vanguardia valenciana. Con ellos participará en reuniones artístico-literarias enfocadas hacia la renovación del arte.

Durante los años 1930, colabora con diversas revistas y se convierte en una reconocida ilustradora. Dibuja figurines de moda para Crónica y Hogar y Moda e ilustra y hace fotomontajes para publicaciones de izquierda como Estudios, Orto y Nueva Cultura. Colabora, también, con la editorial Cenit y se encarga de las portadas de la colección Nostra Novela, además de realizar carteles. En 1936 realiza uno de los primeros dirigidos a las mujeres para animarlas al voto a favor del Frente Popular. Un año más tarde, colabora con Renau en la organización del Pabellón Español en la Exposición Internacional de París.

Finalizada la Guerra Civil marcha al exilio con su marido y sus hijos, primero a Francia y, después, a México, donde permaneció hasta 1959. Allí realiza murales y carteles de cine, junto a Renau, con quien trabajó en el taller estudio que fue la principal fuente de ingresos de la familia.

A partir de 1959 se instala en el Berlín Este, siguiendo a Renau. Allí trabaja para editoriales alemanas, realiza fotomontajes y dibujos para la Agencia general de Noticias Alemanas y dirige y colabora en una revista de moda.

Su relación con Josep Renau fue siempre difícil y, finalmente, acabó en separación.

Poco interesada en ser famosa, en las escasas entrevistas que le hicieron a lo largo de su vida, siempre habló más de su marido que de si misma. Por otra parte, la dedicación a sus cinco hijos restó tiempo a su desarrollo profesional.  Todo esto es, sin duda, causa del escaso reconocimiento que, hasta el momento, ha conseguido su obra.  

Si queréis conocer algunos detalles sobre la vida y el contexto de Manuela Ballester podéis consultar un artículo de Cristina Núñez Díaz  en:  http://debatabat.cat/web/read_article.php?article_ID=149&cat_ID=4

Recientemente (17 de noviembre), la asociación valenciana DonesenArt presentó el documental Manuela Ballester, el llanto airado, dirigido por la cineasta valenciana Giovanna Ribes, en colaboración con Concha Ros y Silvia Macip.  

Trabajo útil o esfuerzo inútil (William Morris, III)


Tarjeta de miembro de la Federación Democrática, diseñada por William Morris. 

Prometo que esta es la última cita que coloco en el blog (por lo menos por hoy) de Morris, pero ya que estamos, no quería dejar de ponerla:

"... ha llegado a convertirse en un artículo de fe para la moralidad moderna el hecho de que todo trabajo es, en sí mismo, bueno, creencia muy oportuna para los que viven del trabajo de los demás. Pero a aquellos que trabajan para otros les recomiendo no fiarse y estudiar la cuestión con un poco más de detenimiento." 
(Trabajo útil o esfuerzo inútil, conferencia pronunciada en el Club Liberal de Hampstead en 1884. Publicada por primera vez como folleto de la Liga Socialista, 1885).

William Morris. Cómo vivimos y cómo podríamos vivir


Releyendo un libro de William Morris, he encontrado el siguiente texto que, a pesar de que tiene más de 100 años, no me parece tan anticuado… (por desgracia). 

“Y de nuevo la palabra arte me lleva a plantearme mi última exigencia, y es que el ambiente material que nos rodee sea agradable, generoso y bello; sé que es una exigencia ambiciosa, pero les diré que, si no puede ser satisfecha, si toda comunidad civilizada no puede proporcionar ese ambiente a todos sus miembros, no quiero que el mundo prosiga; la existencia del hombre habrá sido mera miseria. No creo que, bajo las actuales circunstancias, sea posible hablar con demasiada vehemencia sobre este asunto. Pero estoy seguro de que llegará el día en que la gente encuentre difícil de creer que una comunidad rica como la nuestra y con tal dominio sobre la naturaleza exterior, haya podido someterse a una vida tan mezquina, andrajosa y sucia como la nuestra.

Y, de una vez por todas, no hay nada en nuestras circunstancias, salvo la persecución del beneficio, que nos arrastre a ello. Es el beneficio el que amontona a los hombres en enormes e imposibles aglomeraciones llamadas ciudades, por ejemplo; es el beneficio el que allí los hacina en barrios cerrados, sin jardines ni espacios abiertos; es el beneficio el que no toma la más mínima precaución contra la inmersión de distritos enteros en nubes de humos sulfurosos, que transforman hermosos ríos en inmundas cloacas; el que condena a vivir a todos, salvo a los ricos, apretujados en viviendas estúpidamente reducidas en el mejor de los casos, porque en el peor, no hay ni siquiera palabras para designar tal ruindad.

Me parece casi increíble que podamos soportar tan crasa estupidez; pero sé que no lo haríamos si pudiéramos remediarlo. No la soportaremos cuando los obreros se quiten de la cabeza que son un mero apéndice del proceso de creación de beneficios, que cuanto más beneficios se obtengan, mayores empleos y salarios más altos tendrán y que, por lo tanto, toda la inmundicia increíble, el desorden y la degradación de la civilización moderna son signos de su prosperidad; lejos de ello, son los signos de su esclavitud. Cuando hayan dejado de ser esclavos exigirán, como lo más natural del mundo, que cada hombre y que cada familia sea alojada con holgura; que cada niño pueda jugar en un jardín cercano a la casa de sus padres; que las casas, por su evidente decencia y orden, puedan ser ornamentos de la naturaleza y no desfiguraciones de ella, porque es casi seguro que la decencia y el orden mencionados, cuando lleguen a ser habituales, llevarán con casi toda certeza a la belleza en la construcción. Todo esto supondría, por supuesto, que las gentes –es decir, la sociedad en su conjunto- debidamente organizadas, en posesión plena de los medios de producción, no como propiedad individual, sino empleados por todos según lo exija la ocasión; y no sólo en esos términos es posible; en cualesquiera otros la gente será arrastrada a acumular riquezas privadas para sí misma, y la consecuencia será una vez más el derroche de los bienes de la comunidad y la perpetuación de la división de clases, lo que significa guerra y despilfarro continuos.” (William Morris. Cómo vivimos y cómo podríamos vivir. Conferencia publicada en 1887). 

martes, 30 de diciembre de 2008

Para amantes de la Navidad

Christmas Card Making Machine de Wieden + Kennedy

Making off. Felicitación de Jordiboix40gurus

Espacio interactivo Wishing Well en Covent Garden (Londres).

Aunque los días han pasado volando y parece que estas “entrañables” fiestas se acaban, todavía estáis a tiempo de enviar una felicitación a vuestras amistades. Para los que estén demasiado ocupados y no dispongan de un minuto libre para diseñarla, la agencia londinense Wieden + Kennedy ofrece su máquina de hacer christmas, que os facilitará muchísimo el trabajo: http://www.christmascardmakingmachine.com/Desde luego, el pavo no tiene precio...

De paso, aprovecho para añadiros el link que me ha mandado Oriol Nicolás de Jordiboix40gurus con la irreverente felicitación del estudio  http://vimeo.com/2563026

Y si alguno tiene previsto visitar Londres en estas fechas puede aprovechar para acercarse a Wishing Well, un espacio interactivo diseñado por la agencia Freestate, en Convent Garden. El público puede expresar sus deseos (navideños o no) haciendo una llamada desde su teléfono móvil y el sistema SpinVox  convierte, automáticamente, sus palabras en un texto que puede verse en las paredes, en tiempo real. Si visitáis la web:  http://www.spinvoxwishingwell.com/ encontraréis algunos de esos deseos.